Tenemos derecho a ser diferentes pero con igualdad de derechos

En el mundo actual uno de los problemas que nos encontramos es el conflicto entre libertad individual e igualdad. Empecemos a hablar del término medio, tenemos derecho a ser diferentes pero con igualdad de derechos. Cuando la situación es completamente desigual, las personas no pueden progresar, lo que termina siendo muy negativo para todos en general, no se puede prosperar en un ambiente injusto dónde es fácil fracasar, o por lo menos va a ser un lastre constantemente.

Necesitamos un mundo sin barreras arquitectónicas, es decir dónde la gente pueda viajar con facilidad para darse a conocer y esté comunicada permanentemente, tanto físicamente por medio del transporte, como digitalmente (por medio de Internet). El país avanza en la medida en que nuestra capacidad de comunicación aumenta. Ante el tema de la comunicación, proponemos vivir en un mundo sin prejuicios ni barreras culturales, donde no te discriminen
por donde hayas nacido ni se malinterpreten tus costumbres, ideas o sentimientos, sin que puedan existir discriminación por cuestión de raza, sexo, procedencia geográfica o de valores personales.

Hablemos ahora de la discriminación de género, no son estos momentos fáciles para la lucha por los derechos de la mujer, y hay que especializar la lucha contra la discriminación en el asunto de la lucha contra la violencia a la mujer propiamente dicha. Ahora bien, podríamos decir que la discriminación no se termina en la que es por razón de género, la discriminación sigue, y afecta a los colectivos más desfavorecidos, que son sobre todo los desempleados de larga duración, los jóvenes que tienen contratos basura y las personas en riesgo de exclusión social. El asunto es sencillo, el país está relativamente desindutrializado, y una juventud que en ocasiones no ve bien el hecho de la rebeldía, está hasta mal visto que los jóvenes ahora luchen en cierta medida. Otro colectivo importante es el de las personas mayores, no todas pueden pagarse una residencia, entonces lo que hacen es vender la casa que han pagado durante tantos años, en muchos casos la ceden a una inmobiliaria de barrio que la va a vender por debajo de su valor de mercado aprovechándose de su situación de necesidad.

Ahora con conclusión: ¿cómo hacemos que exista la igualdad de derechos?, como ya os imaginaréis, con leyes; leyes, leyes y más leyes. La Ley en España tiene, consideramos nosotros, que favorecer a la Clase Trabajadora, y no perpetuarse permanentemente la política del miedo.

Eloy Carretero

By | 2017-11-11T22:35:43+00:00 diciembre 3rd, 2016|Opinión|