Porno ¿Derecho o explotación?

El porno es una actividad que muchas personas recurren en libertad para disfrute personal, ¿es esto una conducta inofensiva o tiene consecuencias por detrás?, está es una de las grandes preguntas que nos vienen a la cabeza cuando hablamos de este tema.

Por una parte está la libertad de las personas y las necesidades sexuales, muchas personas necesitan la pornografía como estímulo visual y auditivo para una mejor excitación y por tanto mayor placer, y por otra lado está la frustración que sienten muchas personas al querer reproducir lo mismo que ven en este tipo de películas, hasta el punto de que se puede llegar a perder el interés por el sexo “normal”, muy diferente al idealizado que refleja la pornografía, lo que puede general en algunas personas sensación de fracaso.

En cuanto a los actores y actrices, la duda que nos inunda es: ¿la pornografía es una forma de prostitución y por tanto explotación sexual y mercantilización del cuerpo?. Para muchos la pornografía es un actividad voluntaria, pero muchos ex-actores y ex-actrices de pornografía dicen que lo hacían únicamente por la necesidad de dinero, y otros denuncia las condiciones insanas de trabajo, entre las que destacan la cantidad de horas de trabajo, largas jornadas y la prohibición del uso de preservativos.

Otra de las grandes cuestiones polémicas son algunas de las escenas que ofertan este tipo de películas, que para los colectivos feministas son escenas en las que los protagonistas de estas sufren violencia y humillaciones, que fuera de la pantalla se tratarían claramente de acoso, vejaciones o incluso violación.

Hace falta mayor educación sexual para que las personas, sobretodo los más jóvenes puedan disfrutar de su sexualidad plenamente, de sus cuerpos, sin complejos y de la forma más saludable posible.

 

By | 2017-11-02T02:12:28+00:00 noviembre 2nd, 2017|Opinión|