Empleo de calidad para jóvenes

Encontrar un puesto de trabajo estable para los que no son personas con un carisma y un trato especial para dedicarse a vender, con una memoria prodigiosa o una fuerza de voluntad admirable como para sacarse una oposición de cualquier asunto, tienen un aspecto físico excelente para no ser excluidos en las estrictas pruebas médicas de acceso al Ejército, o dos carreras de Derecho para opositar para el Cuerpo Nacional de Policía, se ha vuelto particularmente difícil, por una sencilla razón: la empresa privada actual no reconoce la productividad de los jóvenes como algo valioso, simplemente que seas productivo si trabajas en Sector Privado es tu obligación, y solo por ser joven vas a tener unos modelos de contratos que no van a reconocer tu esfuerzo real; el trabajo académico formativo de los jóvenes no es valorado suficientemente y uno se encuentra a amigos que son despedidos porque “Se realiza reducción de plantilla y son los más nuevos”, entonces a ellos les ha tocado, es muy injusto, es injusto que la mayoría de los jóvenes que buscamos empleo activamente trabajemos solamente seis o siete meses al año porque “no hay curro”. El asunto es que la empresa privada ya no es fiable para la mayoría de la población de entre 18 a 32 años, el desempleo de menores de 25 años es muy elevado, y cada vez aumenta más el número de profesionales cualificados jóvenes que tienen que irse a trabajar al extranjero.

A ver, entonces vamos a jugar a un juego: “El que se queja, pierde”. Ante los problemas: soluciones, compañeros. Lo primero que tenemos que quitarnos es la mentalidad de la comodidad, en este mundo adverso la supervivencia no es del mejor adaptado (como la boa que no necesita moverse porque nadie se atreverá a atacarla), si no del más aventurero (como el hábil gato montés o el astuto zorro), el hecho de poder esforzarnos sin saber lo que va a pasar mañana nos aterroriza, pero hasta que se desarrolle una industria más avanzada que permita a las personas trabajar más tranquilamente es lo que vamos a tener: no haber permitido que ganara el PP, a lo hecho pecho. Propongo luchar, adaptarse a la tormenta y hacerse ver, “esta es una generación no acostumbrada a luchar”, se dice, que vive con la “sopa boba”, de “niños de papá”. Yo propongo demostrar que eso es mentira y hacernos valer, pero para eso vamos a necesitar movilizarnos compañeros y compañeras.

By | 2017-11-12T00:29:20+00:00 septiembre 12th, 2015|Opinión|