| |
Entrevista de JSL a Eduardo Madina
“Tengo mucho compromiso pero poca ambición política”

Socialista de nacimiento y militante desde los 17 años en Juventudes Socialistas de Euskadi (JSE), Eduardo Madina Muñoz (Bilbao, 1976), vive la política intensamente. El 19 de febrero de 2002, se convierte en el objetivo de ETA. Una bomba lapa en su coche, que intentaba acabar con su vida, sólo pudo arrebatarle la pierna izquierda. Lo que no pudieron quitarle fueron las ganas de vivir y luchar en todo aquello en lo que cree y a sus 32 años muestra una fortaleza y una humanidad envidiable. Es licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Deusto, Master en Integración Europea por la Universidad del País Vasco, con especialización en Relaciones Internacionales. Tras ser concejal de Sestao, en el 2004 pasa a ser diputado electo del PSE por Vizcaya. En la actualidad compagina sus funciones de diputado con las de profesor asociado en la Universidad Carlos III.
Pregunta: Provienes de una familia de militantes socialistas y a los 17 años, en 1993, decides ingresar en las JSE, ¿cuáles fueron tus motivaciones?
Respuesta: Dos muy claras: una, que una parte de mi familia era de origen y cultura socialista, la de mi padre, y vivía en la zona más humilde de Vizcaya. Vizcaya es una provincia que está partida por un río, a la izquierda es donde vive, más o menos ,la gente que trabajó durante un siglo entero en la mano de obra de la industria vizkaína, y a la derecha están los empresarios. Hay una distancia muy notable en calidad de vida y renta per cápita entre un lado y otro y yo veía que aquello no me terminaba de convencer, que había que hacer algo para corregir eso.
Y lo segundo, que mi padre era un militante y durante un tiempo un dirigente de UGT en Euskadi y me llevó cuando yo tenía 6 ó 7 años al funeral por el atentado de Enrique Casas, a San Sebastián y vi que aquello era algo raro, había algo en mi país que no estaba en su sitio.
Por lo tanto, querer luchar por una mejor calidad de vida de la gente de Vizcaya y luchar también contra ETA fueron las dos motivaciones centrales.
P: ¿Cuándo comenzaste a tener una verdadera responsabilidad dentro de las JSE?
R: Lo primero que hice fue fundar con unos amigos, que el mínimo en Estatutos no sé si sigue siendo igual, pero era tres para una agrupación local del barrio donde yo vivía, en Deusto, un barrio de Bilbao, que no tenía agrupación de Juventudes y en principio tampoco es que hiciésemos mucho. Pero en el año 99, Dani Díez que fue Secretario General de Juventudes de Euskadi, me pidió que entrara en su ejecutiva. Y entré de Secretario en Política Institucional, ahí es cuando empecé a trabajar realmente con Juventudes.
P: El 19 de febrero de 2002 sufres un atentado terrorista. En ese momento el partido que estaba al frente del Gobierno español era el PP, con Aznar como Presidente y, Mariano Rajoy era el Ministro del Interior, ¿te apoyaron? ¿Recibiste su visita tras el atentado?
R: Hubo el apoyo clásico que hay cuando una persona tiene un atentado en términos administrativos, económicos…que es lo que está recogido en la Ley de Atención a las Víctimas del Terrorismo. Pero no tuve ningún calor humano ni por parte de Rajoy, que ni vino a visitarme, ni por parte de nadie de su Gobierno, ni por parte de nadie del PP tampoco. Tuve el apoyo de todos los partidos vascos menos el de ellos.
Yo creo que a éstos del PP lo que les ha pasado es que han creído que cómo tiene que ser una víctima y cómo tiene que opinar todo el mundo en materia de lucha antiterrorista es propiedad suya y todo el que tiene un matiz es considerado por ellos como víctima de segunda, no por todos, pero por muchos de su partido, o algo así. Yo había sido tradicionalmente muy crítico con el Gobierno de Aznar y optaron por no darme un calor especial.
P: Después del atentado y por el miedo que éste suscita en la sociedad vasca, ¿te sentiste aislado por alguno de los suyos, o siguieron apoyándote como antes?
R: La reacción de todo mi entorno fue muy buena porque nadie había vivido algo así, de mi familia, mis amigos… todo el mundo tuvo una reacción muy buena. Es verdad que hubo debate sobre la participación en la política si es conveniente o no es conveniente entre alguno de mis amigos. Pero la mayoría de la gente, por no decir toda, estuvo conmigo y afortunadamente porque sino el dolor hubiese sido muchísimo más duro de lo que ya fue.
P: En unas declaraciones usted afirmaste que te había supuesto una desilusión no sólo que la AVT no te apoyase durante el juicio, sino que José Alcaraz, ex- presidente de dicha organización, había preferido la compañía de Ricardo Sáenz de Ynestrillas a la tuya. ¿Te has sentido discriminado por dicha organización?
R: No, discriminado no porque nunca he querido nada de esa organización. La he respetado y tiene mi respeto aunque discrepo de los planteamientos que ha tenido Alcaraz y, por lo poco que le he visto hasta ahora, de los que le ha sustituido.
Lo que me dolió mucho que no viniera a echarme una mano el día de mi juicio en la Audiencia Nacional y al poco alguien me envió una fotografía por Internet en la que él sí estuvo acompañando a Ynestrillas en su juicio también contra ETA, que atentó contra su padre, creo. Me dio pena que prefiriera la compañía de un ultraderechista a la mía. Con el paso del tiempo, terminé por comprender que es lógico que Alcaraz, prefiriera la compañía de Ynestrillas a la mía.
P: ¿Crees que la cuestión ideológica pesa tanto por parte de la AVT?
R: Yo creo que sí les pesa, sí. Y yo creo que no han hecho nada más que contribuir a una construcción ideológica de la derecha española y de sus alrededores. Yo creo que una víctima del terrorismo, el fenómeno de las víctimas del terrorismo como concepto es metapolítico, es político pero está más allá del debate diario de los partidos, y debería estar a salvo del debate de éstos, debería de ser una especie de tema de Estado, como colocado por encima. Alcaraz ha contribuido a hacerlo un tema de partidos y lo ha metido en la arena de la bronca y del debate. Yo creo que se ha equivocado.
P: ¿Cómo valorarías la actitud de esta organización con relación a la política antiterrorista de José Luis Rodríguez Zapatero?
R: Bueno, este es el único país del mundo en el que habiendo tenido y teniendo todavía un grupo terrorista entre nosotros un Gobierno, cualquiera, pero en este caso el del Partido Socialista, decide establecer un itinerario o una mecánica de diálogo para la finalización del terrorismo y encuentra con que hay en ese periodo, que se conoció como “proceso de paz”, nueve manifestaciones contra el Gobierno y ninguna contra ETA. En un escenario un tanto viciado, porque cuando ETA mataba es como si estuviésemos tranquilos y más juntos y cuando ETA dijo que iba a dejar de matar este país se puso extrañamente nervioso. Cuando luego dijo que rompía el proceso de paz y que volvía a hacer lo de siempre nos relajamos y dejó de haber manifestaciones y dejó de haber tanta tensión. Debería de haber sido al revés, relajarnos cuando ETA dice que deja de matar y ponernos nerviosos cuando ETA dice que mata, pero bueno, Alcaraz lo comprendió de otra manera y el PP también. Yo creo que jugaron un papel muy desleal en todo aquel periodo de tiempo y no se nos va a olvidar nunca.
P: Con el cese de Alcaraz en sus funciones, ¿opinas que las relaciones entre la Asociación de Víctimas del Terrorismo y el Gobierno mejorarán?
R: Pues no lo sé, yo espero que esa organización mejore sus relaciones con todos aquellos que opinan distinto. Yo procuro ver las cosas buenas que tienen los que opinan distinto a mí, en este tema y en cualquier otro, hago ese esfuerzo y procuro verlo e intentar distinguirlo, y ellos creo que no lo han hecho. Creo que tienen un problema de relación con todo aquel que no les da la razón y ellos no tienen la razón. Tienen razones, las suyas, y en algunas cosas están acertados y en otras no. Tienden a creer que la tienen siempre y que los demás estamos siempre en el error o más allá del error por las cosas que han dicho de nosotros. Depende de lo que el nuevo Presidente haga, pero creo que tienen un problema de relación con todos aquellos que opinan distinto.
P: En relación al proceso de paz que se inició en la anterior legislatura, muchas víctimas y personas de diversa ideología, se han rasgado las vestiduras de ver cómo un Presidente del Gobierno dialogaba con la banda terrorista. El señor Iñaki Gabilondo, en el documental La pelota vasca asegura que en el momento en el que se menciona la palabra diálogo, el PP interviene afirmado que se es amigo de ETA y que en vez de estar con las víctimas, se está con los asesinos. ¿Por qué crees que el PP ha seguido esta política, teniendo en cuenta las experiencias de diálogo durante el gobierno de Aznar?
R: Yo no creo que el PP tuviera miedo de la paz pero, creo que tuvo miedo de una paz gestionada por Zapatero. Por alguna razón, o porque no se fiaba o por lo que calculó que pudiera significar en términos históricos eso. El caso es que no se fiaron de una paz gestionada o un intento de paz gestionado por Zapatero. Y ha sido la única vez en toda la democracia, desde que este Congreso de los Diputados funciona, que un Gobierno intenta un proceso de paz y el que no gobierna no le ayuda. Eso se llama deslealtad, miedo, jugar a corto plazo y cálculo electoral, se llama todo eso. Así que bueno, creo que Iñaki Gabilondo tiene razón, algunas palabras están ensuciadas y como condenadas al colaboracionismo o a la tibieza en la lucha contra ETA si uno las utiliza. Cosas de la derecha, que seguro que con el paso del tiempo se acabará arrepintiendo de lo que ha hecho.
P: ¿Crees que la paz con ETA se conseguirá con el diálogo o con el endurecimiento de las penas?
R: Los manuales de resolución de conflictos no establecen esos dos criterios como contradictorios, sino como complementarios. Yo creo que un Gobierno que tiene muchos instrumentos en la lucha contra el terrorismo tiene que utilizarlos todos. Es cuestión de ver cuál en cada momento. Pero creo que la frecuencia de la lucha policial y judicial no ha parado, ha sido una constante a lo largo de toda la democracia y el intento de diálogo lo han tenido todos los gobiernos: Calvo Sotelo, Adolfo Suárez, Felipe González, Aznar y Zapatero, con lo cual, yo no diría que son términos contradictorios.
P: En estas elecciones Zapatero ha obtenido el apoyo de más de 11 millones de ciudadanos, quedándose a 7 escaños de la mayoría absoluta, ¿este triunfo ha sido, quizás, facilitado por la radicalización de la derecha?
R: Son muchos los factores que explican la respuesta electoral de unas elecciones generales pero yo creo que el primero es que el proyecto que Zapatero ha dado en estos cuatro años ha gustado en términos generales. Segundo, que hay un proyecto político para este país que se ha puesto en marcha desde el año 2004 hasta ahora y, tercero, obviamente, el rechazo a las propuestas de la derecha y a su ausencia de proyecto.
Yo creo que la derecha en este país tiene un problema fundamental y es que no acepta todo aquello que no comparte. Que todo el que no le da la razón no es más, que no cuenta con su respeto pleno y eso se ha notado en estas elecciones. Y aunque es verdad que ha subido en voto, yo creo que es evidente que este PP esta incapacitado para gobernar España porque no tiene proyecto para el conjunto del país.
P: La moción de censura que se inició en el Ayuntamiento de Mondragón contra la alcaldesa, Inocencia Galparsoro, de ANV, -tras el asesinato de Isaías Carrasco dicho partido abertzale no condenó el atentado- no fue fructífera por la negativa de uno de los concejales de EB (IU), de la abstención de otros dos de EB y otro del PP, quien consideró que esta moción era oportunista. ¿No cree que acabar con ETA y con los que les apoyan es la única motivación que debe guiar a los demócratas de este país y no el hacer política diaria de ello?
R: Tuve muchas dudas con la aprobación de la ley de partidos y sigo teniendo bastantes pero creo que el día a día va llevando a una conclusión y es que los supuestos generales de un partido que se establecen como vínculo para la ilegalización se han ido demostrando como ciertos, es decir, que la Herriko Taberna ha financiado a ETA, que las conexiones entre el mundo de Batasuna y sus siguientes marcas electorales con ETA han sido claras y nítidas. Entonces, ¿puede hacer política en igualdad de condiciones en las instituciones un grupo que diga que hay que subvencionar a grupos de machistas para matar mujeres? Yo tengo dudas. ¿Puede hacer política, por lo tanto, un grupo de gente que dice que hay que tener conexiones y que jurídicamente se ha demostrado que las tiene, con un grupo de gente que dice que hay que matar al que opina distinto? Yo tengo, desde hace años, algunas dudas también. Sin ningún tipo de duda, la ilegalización que más me gusta y la que más me interesa es la ilegalización de la gente. El rechazo social al mundo de Batasuna por parte de la ciudadanía en Euskadi, que creo que, paso a paso, cada vez es mayor.
P: ¿Consideras que en el momento en que el PP exige la ilegalización del partido abertzale ANV había suficientes pruebas a disposición del gobierno como para haber instado dicha ilegalización?
R: No porque sino se hubiese llevado a cabo y creo que el Gobierno hizo bien en mantener la calma y alcanzar el mayor volumen de carga probatoria para la ilegalización de ese partido. De hecho, el Supremo terminó diciendo que hubiese sido excesivo ilegalizar todas y cada una de las candidaturas porque había muchas que estaban, más o menos, en términos jurídicos ajustadas a la ilegalidad. Creo que en ese sentido fue bueno ser prudente para las elecciones municipales. Hoy, yo creo que todo ha cambiado, cuando el tiempo ha permitido encontrar más pruebas que le vinculen con ETA, creo que en ese sentido las cosas se han hecho bien.
P: Desde varios medios se dijo que el asesinato de Isaías beneficiaría a los socialistas en las elecciones nacionales, ¿crees que ha sido así?
R: La verdad es que es bastante mediocre, algún interesado lo ha dicho. Alguien de Euskal Cartasuna o del PNV y no sé si alguien del PP. Alguien utilizó el tema del atentado en Mondragón como un elemento de análisis de los resultados de las elecciones. Pero luego vimos que el voto por correo, emitido un mes antes de las elecciones, reproducía exactamente el resultado en las tres provincias vascas. Incluido en Guipúzcoa, que es la provincia donde está la localidad de Mondragón, así que creo que afortunada y desgraciadamente la sociedad vasca lleva demasiado tiempo conviviendo con el terrorismo. Desgraciadamente por tener que haberlo hecho. Afortunadamente, porque ha sabido vivir con eso y saber distinguir su voto del impulso caliente de un atentado en un día concreto.
P: ¿Estamos más cerca del fin de ETA que antes?
R: La democracia entera es un proceso de paz permanente que cada día que ha ido pasando, cada año es un paso adelante en la lucha contra ETA. ¿Más cerca que hace 20 años? Eso sin duda, ¿eso quiere decir que estemos en el último momento de la historia de ETA? Eso siempre es difícil saberlo. Yo creo que no puede ser que vuelvan a durar otros 50 años. El año que viene ETA cumplirá 50 años desde su fundación. Nunca han tenido tan poco apoyo social, tan debilitada sus estructuras, tantos problemas de financiación y tantos problemas reclutamiento de jóvenes para entrar en ETA. Estamos mejor que nunca, eso sin duda.
P: Ahora para darle un poco más de dinamismo a la entrevista después de tanta pregunta densa, de todos los ministros con los que ha contado Zapatero y con los que cuenta en la actualidad, ¿con cuál te quedarías?
R: ¿Con cuál me quedaría?...Me gusta mucho Carme Chacón y me gusta mucho Pedro Solbes. Pero de alguna manera también me gustan las apariciones nuevas: Beatriz Corredor, Bibiana Aído, Cristina Garmendia, que no las conocía pero que tienen una pinta estupenda. Son muchos los que me gustan pero si tengo que elegir dos: Chacón y Solbes.
P: ¿A quién pondrías como sucesor de Zapatero?
R: Esa es una pregunta complicada…cuando un político está en el mejor momento de su carrera, que acaba de ganar unas elecciones por segunda vez... Yo creo que del partido socialista nadie se está haciendo esa pregunta. No tengo ni idea.
P: Pero su continuidad no está todavía asegurada y ha surgido debate frente a ello
R: Ni discutida, está en una especie de limbo, nadie sabe. Yo espero que siga porque España no es un país que tenga esa tradición de ocho años como fin de mandato. Eso es una cosa de Estados Unidos que a Aznar le gustaba mucho porque le gustaba mucho más Bush. Yo creo que Zapatero tiene cuerda para rato, toda la que quiera y que el partido además, si decide seguir, se lo va a agradecer.
P: ¿Te gusta el Gobierno rosa, tal y como lo ha denominado Berlusconi?
R: ¿Que haya tantas mujeres, dices? Sí, sí, me gusta. ¿De qué color será el Gobierno de Berlusconi? Rosa no, desde luego, tendrá un color más feo. Me gusta que haya mucha presencia de mujeres y me gustaría que hubiera más en los cuadros intermedios del Gobierno, en segundas y terceras líneas. Pero la primera línea con tanta mujer en el Consejo de Ministros me gusta mucho.
P: ¿Alguna persona del PP que reciba mayor atención por tu parte? Que le tengas mayor cariño, le consideres buen político…
R: Soraya Sáez de Santamaría me gusta, aunque ahora mismo decir que Soraya Sáez de Santamaría te gusta siendo socialista, es complicarle la vida. También me gusta José Luis Ayllón, José María Lasalle, que tiene una perspectiva política que me gusta. Creo que Javier Elorriaga es un gran político. El PP tiene gente muy buena pero normalmente quien ha estado en la primera línea no han sido los mejores
P: En una secuencia del documental La pelota vasca -la cual fue descartada- afirmó lo siguiente: “Hay asesinatos, intentos de asesinato, donde la demencia de algunos periodistas como es el caso de Jiménez Losantos es tal que, cuando a mí casi me mata ETA él es capaz, en esa columna tenebrosa y fascista que él escribe todos los días en El Mundo, de decir, casi, que me lo tenía merecido porque yo sólo me he echado en brazos de mis ejecutores. […] Realmente una persona que quiere entenderlo todo es porque, seguramente, no entiende nada o porque juega a no entender nada” ¿Qué te parece la figura del periodista Federico Jiménez Losantos?
R: Nunca me ha producido nada especial porque no tiene categoría suficiente como para producirme nada, ningún tipo de intensidad ni positiva, por supuesto, ni negativa tampoco. Me parece el responsable de la metamorfosis de una parte del periodismo español que conducida por él está caminando hacia el abismo y convirtiéndose en otra cosa. Me parece que tiene demasiado sitio mediático y que quienes dirigen esa cadena, la COPE, deberían revisar si las cosas que hace este señor coinciden con sus códigos deontológico, que me da por pensar que no, porque si fuera que sí la Conferencia Episcopal estaría sorprendiéndome muy curiosamente.
P: ¿Cuánto tiene este señor de periodista y cuanto de showman?
R: Yo creo que tiene mucho de showman y está ensayando un tipo de periodismo ya ensayado, en los años 60-70 en los Estados Unidos. Está importándose un nuevo esquema de la ultraderecha poco leída española sin complejos, que decía Aznar en su libro, en sus cartitas a Santiago, un joven español, dice “sin complejos. Si te llaman facha, no te preocupes”. Sin complejos quiere decir sin principios; el sin complejos que dice Aznar y que dice Losantos quiere decir sin formación, sin método científico, que hoy se puede decir una cosa y mañana justo la contraria. Quiere decir sin respeto al que opina distinto a ti, arrogancia y prepotencia. Todo eso es el sin complejos al que alude Aznar y que todos los días, en la radio, demuestra Jiménez Losantos.
P: Después de dos legislaturas perdidas Rajoy pretende seguir al mando del Partido Popular, si en el Congreso de Junio así se decide, ¿crees que existen rivales fuertes que puedan arrebatar la presidencia del partido a Mariano Rajoy?
R: No, creo que tiene un partido a la deriva ahora mismo. Lo digo con respeto y con cuidado porque sé lo que es estar en un partido con lío interno, que el PSOE también lo ha tenido. Este ha sido un escenario extraño, todos los partidos tienen un lío interno considerable menos el PSOE, que está en un momento buenísimo de forma. Creo que tienen un lío muy alto porque no saben que hacer cuando vienen bandadas y no hay un señor casi convertido en Dios, como era Aznar, que dijera qué camino hay que tomar. A la hora de la democracia interna el PP tiene problemas y ahora se está viendo que no hay un proyecto, que no hay solidez, que no hay estructuras que vertebren internamente el partido, están discutiendo si son liberales, si son socialdemócratas, si son conservadores, si son democristianos… El PP no sabe qué es y tal y como está ahora no puede gobernar un país como España.
P: Parece ser que el PSM -Partido Socialista de Madrid- tiene dificultades para atraer a los votantes madrileños pero en el País Vasco el voto al PSOE ha aumentado. En los gráficos de las últimas elecciones podemos ver que el voto en la Comunidad de Madrid, en el 2004, destinado al PSOE era del 44,11% mientras que el voto para el PP era del 45,02%. En el 2008, la diferencia entre PSOE y PP son más de 10 puntos. Sin embargo, en el País Vasco, tanto en el 2004 como en el 2008, el PP cuenta con poco más del 18% de los votos y por el contrario, el PSOE, en 2004 obtuvo el 27,22% mientras que en el 2008 logró el 38,09%. ¿El problema reside en los candidatos o en las propuestas?
R: Sí, nos salieron muy bien las cosas en Euskadi. Y creo que esa es una zona especialmente sensible por lo que sucede allí, eso lo primero y a la política nacional que hace el Gobierno. Creo que lo uno y lo otro nos ha llevado a un resultado estupendo.
Madrid es otro escenario, primero porque hay menos partidos, sólo hay tres que juegan con representación parlamentaria.
P: Y ahora casi dos
R: Sí ahora casi dos por Izquierda Unida, pero aquí hay mucha más población, allí mucha menos. Esta zona, la Comunidad de Madrid es la caja de resonancia de la política nacional, y aquí pasa todo, aquí está el día a día de la política en todos los niveles, en el nivel local, en el nivel autonómico, en el nivel nacional. Sacar casi un 40% en una comunidad como Madrid no es mal dato. Lo que es mal dato el que ha sacado tan bueno el PP. Pero no tenemos el problema de presencia que tiene el PP, por ejemplo, en Cataluña o en Euskadi. Las cosas están mejor para nosotros aquí, tres veces mejor. No soy experto en la política madrileña pero a mí me gusta Tomás –Tomás Gómez, Secretario General del Partido Socialista de Madrid- y creo que tiene una oportunidad y que merece explorarla y, además, creo que el Partido Socialista de Madrid es un partido de gobierno, no un partido de oposición. Tiene que gobernar y si no gobierna es por algunas razones que yo, desde fuera, no sé cuales son pero que las tiene que analizar y que cuando las encuentre les volverá a llevar, sin duda, al Gobierno.
P: Desde el PSM se tiene el miedo de que se convierta el PSOE en un partido residual dicho, incluso, por Cepeda - Diputado del PSM en la Asamblea de Madrid-.
R: No, eso no va a pasar. No creo que pase. El PSM, con 130 años de historia creo que tiene una presencia en la Comunidad de Madrid, no sólo de la capital, más que suficiente como para no ser residual. Residual es IU aquí en Madrid, desgraciadamente. Residual es el PP en Cataluña y lo va a ser en Euskadi dentro de poco. Creo que tiene algunos desafíos internos que superar y conseguir seducir al mayor número de madrileños posible, no es posible que una señora como Esperanza Aguirre esté ganando las elecciones con mayoría absoluta. No, porque Esperanza Aguirre es la definición más ajustada que existe del esperpento político, el producto más cercano a Berlusconi de España, sería la mezcla entre Zaplana y Esperanza Aguirre. Ellos dos juntos lo sacarían, con lo cual, es una parte del “berlusconismo” político. No puede ser que siga ganando elección tras elección. Yo espero mucho del PSM.
P: Llevas algún tiempo dando clases como profesor asociado en la Universidad Carlos III, ¿qué motivaciones tuviste para iniciar tu carrera en la docencia?
R: Me gusta la docencia y la Carlos III me dio la oportunidad. Había dado clases como profesor invitado en varias unis: en la UPV, en la Complutense, en la Universidad de Deusto, en otras de fuera de aquí y me dieron la oportunidad de acceder a un concurso de una plaza de profesor asociado, concursé y la saqué. Doy clases ahí de Historia Contemporánea y de Integración europea. Me gusta el contacto con los alumnos, la docencia y la universidad, además creo que la Carlos III es una grandísima universidad. Así que, estoy encantado ahí.
P: ¿En algún momento has tenido algún encontronazo con algún alumno por su color político?
R: No, porque procuro que el diputado socialista se quede en la puerta. Sino lo consiguiera no daría clases porque uno puede correr el riesgo de querer subrayar académicamente sus opiniones política y yo éstas procuro dejarlas fuera, sino no estaría haciendo las cosas bien dentro de la universidad.
P: Desde el punto de vista del profesor, los nuevos planes de Bolonia, que se implantarán el curso 08-09 en la Carlos III y 09-10 en el resto de universidades, ¿crees que es un buen sistema educativo o, por el contrario y como pasa con la LOGSE, recibirá numerosas quejas por parte de estudiantes y profesores?
R: Problemas cuando se ajusta un esquema universitario, educativo nuevo hay siempre porque supone un cambio y todos los cambios tienen sus incertidumbres y tienen sus dificultades. Pero yo creo que es un proceso de modernización y europeización de la enseñanza que es muy positivo para España. No estará exento de dificultades, pero es un buen paso.
P: ¿Consideras que en España estamos preparados para iniciar este cambio educativo? ¿Tenemos profesores e infraestructuras adecuadas?
R: Del todo no. Hay que hacer un esfuerzo compartido, tanto de universidades, como alumnos, como centros educativos, centros de investigación universitaria, profesores para adecuarse a él. Un sistema nuevo no viene caído del cielo y te moja, hay que hacer un esfuerzo propio para hacerlo ¿Estamos preparados en todo? No. ¿Podemos llegar a estarlo? Yo creo que sí.
P: Para finalizar, ¿Cuáles son tus ambiciones profesionales a medio y largo plazo?
R: A medio plazo, 2012, acabar aquí bien –en el Congreso-, hacer las cosas bien en esta legislatura, que me encabece la lista del Congreso por Vizcaya es una responsabilidad alta y, también, dejar un buen sabor de boca tanto en mí mismo con el trabajo realizado como en quienes lo observen desde fuera. Ese es mi objetivo, no tengo más. Hace poco Miguel Ángel Aguilar, un periodista que admiro mucho, me decía que tengo poca ambición política. Creo que tengo mucho compromiso pero poca ambición. Y es verdad, pero en ese sentido, sólo veo 2012, hacer las cosas bien aquí. No tengo aspiraciones de un tiempo en política muy largo.
En la docencia, lo que me apetece es seguir en la uni y creo que voy a intentar hacer una tesis doctoral en los próximos años para hacerme Doctor. Peces Barba decía que en la universidad si no eres Doctor no eres nadie. Y yo no lo soy, así que ya sé que no soy nadie pero quiero en los próximos años hacer un ejercicio de investigación para alcanzar el título de Doctor y seguir contribuyendo en eso. Me lo paso bien y me gusta tener un pie fuera de la política, combinar un poco las dos cosas, aunque el 90% de mi tiempo me lo lleva el trabajo del Congreso y el partido en Euskadi.
Tener algo fuera es importante también en el terreno de Juventudes. Lo que le puede pasar a un Secretario General de Juventudes que esté activamente participando es que llegue el tiempo que deje de serlo, a los 30 años y todavía no haya terminado la carrera, no haya tocado el mundo laboral y haya pasado toda su vida dentro. Se contribuye más a lo de dentro conociendo mejor lo de fuera, en ese sentido yo estoy satisfecho con lo que he ido haciendo.
P: Ahora un mensaje para las Juventudes: ¿qué consejo le darías a los Jóvenes Socialistas para que puedan prosperar dentro del partido?
R: Yo, que he sido un poco heterodoxo en mi tiempo en Juventudes, decirles que comprendan las Juventudes como algo distinto del partido y que la pongan a salvo del partido y que la utilicen como una especie de universidad política y un instrumento de participación política y de participación social y que dediquen poco tiempo a Juventudes en comparación con el tiempo de su vida que dedican para formarse y para trabajar. El tiempo del partido empieza a los 30 años, ¡cuando te echan por viejo! Antes hay tiempo para otras cosas.
Muchas gracias, Edu, por el tiempo que nos has concedido. Sin duda, ha sido un verdadero placer contar con tu participación. Recibe un cordial y afectuoso saludo socialista.
Jésica Chacón Carretero |